Introdución
El dolor cervical es la cuarta causa de discapacidad global, después del dolor lumbar, la depresión y otros trastornos músculo-esqueléticos, con una prevalencia anual de más del 30% y, aunque en una gran cantidad de casos se trata de un fenómeno auto-limitado que se resuelve de manera espontánea, en más del 50% de los casos es persistente. Existe evidencia moderada sobre la efectividad clínica de los programas de fisioterapia basados en los ejercicios de aumento de rango articular, la reeducación sensorio-motora y el entrenamiento terapéutico de la fuerza para el manejo de los trastornos asociados a esta condición, tales como el dolor cervical asociado a limitación de movimiento, el dolor cervical asociado al latigazo cervical, el dolor cervical con irradiación al miembro superior o el dolor de cabeza de origen cervicogénico así como para el dolor de hombro, por lo que la fisioterapia es una aproximación terapéutica de primera intención para el manejo de estas condiciones.
Necesidades, ya sean de tipo social y/o profesional a las que se trata de responder con el desarrollo de la actividad:
- Necesidad de generar un impacto comunitario duradero, más allá de la modificación transitoria de los síntomas, tanto en efectividad clínica como en coste-efectividad, mediante el manejo mediante ejercicio terapéutico tanto en prevención primaria, secundaria como tratamiento del dolor de cuello.
- Promocionar estilos de vida saludables relacionados con el movimiento en entornos comunitarios con gran prevalencia de la inactividad y/o el sendentarismo.

